18 ago 2013
17 ago 2013
13 ago 2013
¡¡FUERA DEL PEÑÓN!!
Ya sabemos que todo el circo que se ha montado últimamente con Gibraltar es una cortina de humo. Que para nuestra clase política no hay nada mejor que un enemigo externo para desviar la atención. Y claro, el tema de Gibraltar es muy socorrido. Aunque ya nadie se sienta español. Aunque nos sigan robando a manos llenas. Aunque seamos el hazmerreir de toda Europa desde hace mucho. La tirria que los españoles sentimos hacia los ingleses (y viceversa) forma parte de nuestro código genético. Así que recurrir a la ofensa producida por esos hijos de la gran bretaña, siempre da resultado.
Todo esto ya lo sabemos. Pero eso no cambia el hecho de que la Pérfida lleva 300 años humillándonos. De que hace siglos que debimos arrojar a los llanitos al mar y recuperar ese trocito de tierra que simboliza el honor de nuestro pueblo. De que cada día que pasa sin cerrar la verja y cortar el suministro de agua y luz hacia el Peñón, implica una vejación para nuestra bandera. La que nos representa a todos, hasta a aquellos traídores que reniegan de ella.
Gobierno y oposición necesitan la vergüenza de Gibraltar para distraernos. Pero por muy miserable que sea nuestra casta política, Gibraltar sigue siendo español.
Todo esto ya lo sabemos. Pero eso no cambia el hecho de que la Pérfida lleva 300 años humillándonos. De que hace siglos que debimos arrojar a los llanitos al mar y recuperar ese trocito de tierra que simboliza el honor de nuestro pueblo. De que cada día que pasa sin cerrar la verja y cortar el suministro de agua y luz hacia el Peñón, implica una vejación para nuestra bandera. La que nos representa a todos, hasta a aquellos traídores que reniegan de ella.
Gobierno y oposición necesitan la vergüenza de Gibraltar para distraernos. Pero por muy miserable que sea nuestra casta política, Gibraltar sigue siendo español.
8 ago 2013
Almas Ardiendo
"Los que titubean ante el esfuerzo, es porque tienen el alma dormida. El gran ideal da siempre fuerza para domar el cuerpo, para soportar el cansancio, el hambre, el frío. ¿Qué importan las noches en vela, el trabajo abrumador, o el dolor, o la pobreza? Lo esencial, es conservar en el fondo del corazón la gran fuerza que alienta e impulsa, que aplaca los nervios desatados, que hace latir de nuevo la sangre cansada, que hace arder en los ojos, adormecidos por el sueño, un fuego ardiente y devorador. Entonces, nada es áspero ya. El dolor se ha transformado en alegría porque, gracias a él, nos damos más por entero y el sacrificio nuestro se purifica"
León Degrelle
2 ago 2013
Soluciones salvajes
Un simple paseo por cualquier ciudad de España, por cualquier ciudad de Europa, debería abrir los ojos a cualquiera: paro, delincuencia, miseria, inmigración...No hace falta ser muy observador para darse cuenta de que Europa agoniza. De que esto no va a cambiar por sí solo. De que nadie nos va a devolver lo que es nuestro. Hay que pelear.
Ni la casta que ha organizado todo este circo va a abandonar la poltrona voluntariamente. Ni los millones de inmigrantes que se reproducen exponencialmente y parasitan como garrapatas en nuestra tierra, van a marcharse. Ni toda esa marabunta de traidores, tarados y degenerados que ahora tienen una posición privilegiada va a desaparecer mágicamente. Esto hace mucho tiempo que no tiene una solución "civilizada".
Así que ya está bien de debates, de discusiones bizantinas, de inventos inútiles y demás ocurrencias. La solución es simple: Revolución Nacional. Sólo hay que luchar por lo nuestro, por nuestra tierra, por nuestra gente, por la justicia social. Con el orgullo de llevar la sangre que llevamos. Y combatir sin descanso.
Ni la casta que ha organizado todo este circo va a abandonar la poltrona voluntariamente. Ni los millones de inmigrantes que se reproducen exponencialmente y parasitan como garrapatas en nuestra tierra, van a marcharse. Ni toda esa marabunta de traidores, tarados y degenerados que ahora tienen una posición privilegiada va a desaparecer mágicamente. Esto hace mucho tiempo que no tiene una solución "civilizada".
Así que ya está bien de debates, de discusiones bizantinas, de inventos inútiles y demás ocurrencias. La solución es simple: Revolución Nacional. Sólo hay que luchar por lo nuestro, por nuestra tierra, por nuestra gente, por la justicia social. Con el orgullo de llevar la sangre que llevamos. Y combatir sin descanso.
28 jul 2013
Veteranos de la involución
Existe una especie entre la fauna identitaria que resulta particularmente repelente. Es la que está formada por todos aquellos gurús, divas y nazis de salón que pululan entre nuestro particular ecosistema. La especie de los veteranos de la involución.
El veterano de la involución está en posesión de la verdad absoluta siempre y en todo momento. Hasta cuando parece que se contradice. Hoy puede autodenominarse federalista y mañana demonizar el federalismo. Puede criticar a todo aquel patriota que no le rinda pleitesía, y a la vez deshacerse en explicaciones y guiños a los antifascistas. El veterano exigirá a sus muchachos que se jueguen la cara por su partido, pero jamás arriesgará su integridad física. Es más, cuando el veterano de la involución se encuentra en una situación hostil, se transforma en un cruce entre una gallina y un reptil eunuco.
La denominación de "veterano de la involución" está reservada a personas que superan la media de edad del militante común, y que además miran por encima del hombro a los pobres mortales que en ocasiones se les aproximan. Es decir, uno puede salir de la nada y convertirse en veterano. Sólo es necesario comportarse como una diva inmortal. También puede ser veterano todo aquel nazi de salón con una posición social acomodada, que jamás se ha enfrentado con la chusma antifa, pero que se permite el lujo de despreciar al militante común por no poseer su formación.
Los veteranos de la involución no nos hacen falta. Nosotros luchamos todos por lo mismo. Nosotros somos quienes pegan los carteles, las pegatinas. Quienes pasan horas pintando pancartas. Somos quienes se han tenido que partir la cara en la calle. A quienes ficha la policía. Nosotros somos la militancia. Somos la lucha.
Hay siglas que sólo nos separan y nos debilitan. Antes de hacer castillos en el aire, programas farragosos o intrigas palaciegas, necesitamos construir un tejido militante sólido y organizado. Lo demás, son trabas.
El veterano de la involución está en posesión de la verdad absoluta siempre y en todo momento. Hasta cuando parece que se contradice. Hoy puede autodenominarse federalista y mañana demonizar el federalismo. Puede criticar a todo aquel patriota que no le rinda pleitesía, y a la vez deshacerse en explicaciones y guiños a los antifascistas. El veterano exigirá a sus muchachos que se jueguen la cara por su partido, pero jamás arriesgará su integridad física. Es más, cuando el veterano de la involución se encuentra en una situación hostil, se transforma en un cruce entre una gallina y un reptil eunuco.
La denominación de "veterano de la involución" está reservada a personas que superan la media de edad del militante común, y que además miran por encima del hombro a los pobres mortales que en ocasiones se les aproximan. Es decir, uno puede salir de la nada y convertirse en veterano. Sólo es necesario comportarse como una diva inmortal. También puede ser veterano todo aquel nazi de salón con una posición social acomodada, que jamás se ha enfrentado con la chusma antifa, pero que se permite el lujo de despreciar al militante común por no poseer su formación.
Los veteranos de la involución no nos hacen falta. Nosotros luchamos todos por lo mismo. Nosotros somos quienes pegan los carteles, las pegatinas. Quienes pasan horas pintando pancartas. Somos quienes se han tenido que partir la cara en la calle. A quienes ficha la policía. Nosotros somos la militancia. Somos la lucha.
Hay siglas que sólo nos separan y nos debilitan. Antes de hacer castillos en el aire, programas farragosos o intrigas palaciegas, necesitamos construir un tejido militante sólido y organizado. Lo demás, son trabas.
"Constituyamos el cambio". Una frase que debería regir la conciencia de todos y cada uno de aquellos que desde muy jovencitos quisieron hacer algo más allá de lo establecido. Algo por el prójimo, algo que con el paso del tiempo se convirtió en luchar contra el sistema impuesto, en beneficio de la propia comunidad.
Todavía recuerdo como si fuese ayer la determinación con la que soñábamos ser guardianes de la libertad, determinación que a cada uno nos ha hecho no retroceder nunca ante la provocación o la presión que hemos sufrido. Pero el tiempo pasa y por desgracia la voluntad de muchos ha decaído hacía estructuras convencionales, ya sea debido al miedo o a la desesperación.
Darwin decía que la adaptación al medio era intrínseca a la supervivencia del más fuerte y que de ello dependía a su vez la evolución de las especies. Pues bien la adaptación en el ser humano ya no es al medio que nos rodea, sino a aquel que esclaviza, a aquel que subyuga, a aquel que nos condena a todos a la igualdad. Esa igualdad cuyo único fin y medio es la degeneración de todas las características que nos confieren fortaleza precisamente mediante la diversidad y mantenimiento de la distintas identidades raciales.
El esfuerzo de este ente impronunciable, dueño del dinero, avaricioso por naturaleza, victimista por lucro, se dirige a masificar la debilidad como norma a seguir, ya sea a través del mestizaje o sencillamente mediante la directa esterilización, aceptando o tolerando conductas tan antinaturales como la homosexualidad.
Pero esa es tan solo una de las pequeñas vías de destrucción masiva. La más preocupante está basada exclusivamente en lo que conocemos comúnmente como "mala influencia" o "moda". Estas conductas degenerativas basadas en convenciones estereotípicas como la droga, la interminable fiesta o el desenfreno, el abandono escolar y tantas otras, han atrapado a una juventud ávida de desarrollo y evolución y la han convertido en la nada, en el conformismo más alienante, sin preguntas y sin destino. ¿Y qué es lo que nos queda? ¡pues resistencia feroz ante el ataque! Tan sumamente al alcance esta la solución que se puede llevar a cabo en la soledad de nuestra conciencia y en la ejemplaridad de nuestros actos. ¡Constituyamos el cambio siendo la generación que se impuso y negó vehementemente ser esclavos de la debilidad y del interés, queriendo ser bastión del futuro, supervivientes de un mundo en declive!
26 jul 2013
25 jul 2013
¡PRESENTE!
La muerte nos muestra los peligros de nuestra lucha que tan fácilmente despreciamos; el recuerdo da sentido a la palabra “camarada”; el honor nos permite mirar a la cara a nuestros caídos sin avergonzarnos. Tu muerte, Eduardo, no será nunca olvidada. Ni perdonada. DEP
Eduardo García: ¡Presente!
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