20 mar 2014

ROMANCE DEL ALUMNO DE UNA ESCUELA MODERNA Y AVANZADA





Papá, por favor, escucha:
llévame a un cole normal.
Que este colegio de ahora
Me está empezando a asustar.

Me dicen que lo moderno,
Es ser experimental,
Que lo único importante
Siempre es la diversidad,

Con libertad creativa
Y autonomía moral
(Y si el maestro lo dice,
Tendrá que ser la verdad).

De los niños de mi clase
No hay dos que sean igual,
Porque aquí los profes quieren
Mucha originalidad:

A Juan le gustan las niñas
Igual que a ti mi mamá,
A Curro, niñas y niños,
Para mayor variedad;

A Pedro sólo los niños
Que al fútbol saben jugar;
Vicente no se decide,
prefiere experimentar;

Mari tiene dos espíritus
En lucha trascendental;
Estela quiere operarse
Y ser por fin como Juan;

Santi dice, muy contento,
que él siempre está más allá
de los roles que ha creado
la sociedad patriarcal;

Y yo tengo un lío grande
De tanto hablar y pensar,
No sé si soy L, G
T, B, Y, Z o K.

Papá, por favor, escucha:
Llévame a un cole normal.
Yago, además de su padre,
Tiene también dos mamás

Y Javi, cada semana,
Estrena un nuevo papá;
A Yennifer la ha criado
Una comuna ilegal
Y no conoce a su padre
Ni a su madre, ¡qué más da!

El padre de Alba se llama
“Insemin. Artificial”,
Porque su madre pensaba
Que así se iba a realizar;

Hay familias numerosas
Como la de Maripaz,
Porque suman cuatro “hermanos”
(Ella, dos gatos y un can)
Y, según dicen sus padres,
Quieren a todos igual.

Joaquín es niño probeta
Y cuando se va a acostar
Le da siempre un par de besos
A su tubo de cristal,
Porque sus padres trabajan
Día y noche sin parar.

Yo los quiero mucho a todos,
Como amigos de verdad,
pero me siento muy raro
Por tener mamá y papá.

Los otros niños se ríen
Hasta que me hacen llorar
Y dicen que somos pobres
Y no podemos pagar
Un divorcio en condiciones
Como hacen los demás.

Otros piensan que es un virus
Que se puede contagiar
Y que los médicos llaman
“Familia tradicional”.

Papá, por favor, escucha:
Llévame a un cole normal.
Es que, en éste, no me dejan
Estar ni vivir en paz

Y en cuanto abro la boca
siempre termino fatal,
Pues si le respondo al profe
Que algo está bien o está mal,
O defiendo el matrimonio
(Salvo el homosexual),
Hablo de amor para siempre,
Respeto y fidelidad,
O pienso que mis hermanos
Valen más que un animal,
Me castiga por listillo
Y por ser un radical.

Papá, por favor, escucha:
Llévame a un cole normal,
Que aquí lo raro es la norma
Y no existe la verdad.


                               Bruno Moreno

18 mar 2014

¿la verdad os hará libres?

Puedo negar a Dios. Mofarme de todos los Santos y despreciar la Fe de mis abuelos.

Puedo reírme de las víctimas de ETA. Insultar a sus hijos y a sus viudas.

Puedo plantearme la existencia de España. Reclamar la independencia para mi barrio y acusar de ladrones a todos los españoles.

Puedo cuestionar si un bebé en el vientre de su madre merece vivir. Puedo exigir mi libertad de decidir sobre la vida de mi hijo.

Puedo debatir sobre el genocidio soviético en Ucrania. Puedo teorizar sobre los bombardeos aliados en Europa y soy libre para afirmar que jamás tuvieron lugar. Puedo celebrar el bombardeo de Dresde y alegrarme por los cientos de miles de muertos que Churchill apuntó en su cuenta particular.

Puedo gritar a los cuatro vientos que jamás se fusiló a nadie en Paracuellos. Que las checas en Madrid eran centros de acogida.

Puedo decir lo que me dé la gana. Puedo mentir, tergiversar, inventar y rebuznar lo que quiera.

Pero no puedo hablar sobre nacionalsocialismo si no es para criticarlo con rabia. No puedo hacer preguntas incómodas. No puedo revisar la versión oficial, porque semejante osadía siempre merece un castigo ( http://www.lavanguardia.com/local/anoia/20140317/54403737013/carcel-hombre-publicaciones-neonazis-facebook.html ).

Todo es relativo en este mundo moderno, excepto "su" dogma.


11 mar 2014

10 años



Aquel jueves Madrid quedó paralizado. Sobrecogido. El horror golpeaba con tal fuerza, que toda la ciudad estuvo conmocionada.
Quizá eso explique la reacción de los madrileños, no en los bancos de sangre, que quedaron saturados en pocos minutos, sino en la calle.
En otro tiempo, España se habría echado a la calle con rabia. El golpe recibido habría tenido respuesta violenta y contundente. No habría importado saber quienes eran los asesinos, los españoles habríamos respondido con furia. En otro tiempo.
Pero no pasó nada.
 Manifestaciones con manos blancas y pancartas hablando de paz. Después de la mayor matanza terrorista sobre nuestro suelo. Un pueblo de corderos.
Corderos a merced de aquellos que planearon y ejecutaron la masacre. A merced de quienes la encubrieron y la olvidaron. Corderos dóciles y obedientes.
Por eso quienes piden justicia son vistos como agitadores, como intolerantes. Como lobos.
Los sucesivos gobiernos han ocultado y manipulado pruebas, han mentido. Han puesto de manifiesto que ellos también son criminales. Esconder la verdad les convierte en cómplices. Y no quieren que el pueblo recuerde aquella sangre y pida justicia. No quieren que España despierte. Temen la venganza de los lobos.

7 mar 2014

la estafa feminista

Aprovechando el tan señalado día de la mujer trabajadora, y ya que se da la circunstancia de que soy mujer y tengo un trabajo (cosa casi anecdótica en España), me gustaría agradecer al movimiento feminista unas cuantas cosas:

Quiero daros las gracias por hacernos creer a todas que el género masculino era nuestro enemigo. Muchas gracias. En lugar de dirigir toda nuestra rabia contra los amos del mundo (que son hombres y mujeres, ojo), nos estamos dedicando a culpar de todas nuestras desgracias a quienes deberíamos mirar como a compañeros, porque ellos están sometidos a los mismos tiranos que nosotras.

Gracias por presionar a la "justicia" para que cualquier hombre se encuentre completamente indefenso ante una denuncia por "violencia de género". No sólo habéis conseguido arruinar las vidas de muchos inocentes, sino que, además, se ha llegado a tal grado de confusión, que es imposible distinguir denuncias falsas de verdaderos casos de maltrato.

Gracias por engañarnos a todos con el cuento de la liberación de la mujer, cuando en realidad se nos arrastraba a una esclavitud vitalicia. Esclavas del hedonismo y la promiscuidad, de una sexualidad deformada y enferma , esclavas del rol pernicioso de mujer histérica y mandona que habéis promocionado como modelo a seguir.

Gracias por llamar "Derecho" a lo que en realidad es un asesinato vil. Por exigir que acabar con la vida de un bebé salga gratis, sólo por el hecho de que el pequeño aún viva en el cuerpo de su madre.
Gracias por convencernos a todas de que ser madre es una condena, algo perfectamente entendible en el caso de vuestras madres, pero completamente falso para el resto. Gracias por haber convertido el concepto de feminidad, tradicionalmente ligado a la maternidad, la dulzura, y la belleza, en una mezcla de degeneración, ordinariez y egoísmo.

Gracias por haber contribuido a destruir una de las bases de nuestra cultura: la familia tradicional. Gracias por ayudar a este sistema a disolver lo que queda de Europa en un maremágnum de homosexualidad, degeneración y multiculturalidad.

Gracias por todo eso y por mucho más. Algún día recibiréis el pago por dejarnos este legado.


26 feb 2014

Actualidad. Soldado Lee Rigby


  Hace apenas unas horas han sido juzgados los dos salvajes que mataron a machetazos a Lee Rigby, un soldado británico y veterano de Afganistán, el 22 de Mayo de 2013. El asesino ha sido condenado a cadena perpetua (gasto inútil, pero si esto hubiera ocurrido en España hubiera quedado en dos años de prisión) y el cómplice a 45 años.
 Todos recordamos aquellas imágenes de un maldito islamista con las manos manchadas de sangre que acababa de matar a un joven, delante de varias personas que no hicieron absolutamente nada por impedirlo, bueno sí, grabarlo con sus teléfonos mientras el mono se justificaba diciendo que soldados británicos mataban islamistas a diario.
Sabemos de la educación de estos seres, y haciendo buena gala de ella, ni siquiera han conocido su sentencia delante del juez, pues se negaron a ponerse en pie y forcejearon con los guardias de seguridad. Mientras tanto, su abogado hablaba de la posible rehabilitación de estas bellas personas. Durante el juicio se han recordado las palabras que los dos individuos dirigieron a la prensa “ojo por ojo. Nadie está seguro”. Pues bien, desde aquí les deseamos que no lleguen a cumplir la totalidad de sus penas, y no precisamente porque les rebajen la condena, y también les recordamos que será entonces cuando el verdadero juez les juzgará como es debido.

En fin, otra muestra más de que vienen aquí a enriquecernos con sus culturas. Esperamos que no hagan falta más episodios como este para que nuestro pueblo despierte.

Lo que nos quieren hacer creer


Realidad


La pena, la culpa y el orgullo.

Resulta sorprendente todo lo que se puede conseguir dando lástima. Provocar en el prójimo un sentimiento de culpa garantiza unos resultados magníficos, incluso cuando el prójimo en cuestión no es culpable de nada.
Por ejemplo, un pueblo puede engañar, manipular, esclavizar y asesinar descaradamente sin ninguna consecuencia, siempre que haya convencido a los demás de que ha sufrido terriblemente por su culpa. Entonces, tiene carta blanca.
Y a nosotros llevan siglos haciéndonos creer que somos un pueblo de genocidas despiadados.
Los españoles estamos tan seguros de que nuestra cultura es despreciable y todas las demás son admirables, que somos capaces de tolerar cualquier afrenta en nuestra propia casa. Por eso nadie reacciona cuando centenares de salvajes asaltan nuestras fronteras cada día. Por eso no importa que cualquiera que llegue de fuera nos arrebate lo que es nuestro por derecho. Por eso estamos como estamos. Porque nos han hecho creer que tenemos la culpa de su miseria. Que tenemos la obligación de acogerles, porque nosotros lo tenemos todo y ellos no tienen nada. Aunque ya no quede ni para los nuestros, los recién llegados están antes que nuestra propia gente.
Aquí no llegan inmigrantes desnutridos. Ni los que saltan la valla, ni los que vienen en patera, ni los que llegan en avión. No vienen porque en su país pasen hambre. Vienen porque les damos casa, colegio y sanidad gratis. Y encima vienen exigiendo. Nuestras costumbres les molestan, deben desaparecer. Nuestra cultura es un recordatorio constante de todo lo que hemos sido capaces de hacer y de lo poco que han hecho ellos. Así que cuanto antes se nos olvide, mejor. No vaya a ser que un día volvamos a tener orgullo y se les acabe el chollo.


25 feb 2014

Horst Wessel



  El 14 de enero de 1930, un grupo de asesinos comunistas liderados por la judia Else Cohn y Ali Höhler, se presentaron en el domicilio de un joven muchacho de tan solo 19 años, disparándole a bocajarro y sin contemplación en repetidas ocasiones, resultando herido de gravedad en la mandíbula.
 Tras haber sido transferido de urgencia al Hospital de Friedrichshain donde durante casi un mes lucha por sobrevivir, muere finalmente a causa de una severa septicemia el 23 febrero de 1930.
 Su nombre era Horst Wessel, el jovencísimo jefe de sección de la unidad número 5 situada en el centro de Berlín.
 La razón de tan vil asesinato sigue estando incluso hoy en día muy clara: la convicción y el compromiso con su ideal, inspiración para la fuerza joven, quienes hacían de las tropas de asalto nacionalsocialistas ser elite. Desafiaban y resistían a la escoria traidora, cuya única pretensión valida era aniquilar lo poco que le quedaba al alemán para subsistir como trabajador libre en su propio hogar.
  El valor de este joven combatiente era el reflejo diario de su activismo, hecho que le llevo a ser jefe de una de las sección de asalto en aquel Berlín contaminado por el comunismo judaico. Aquel Berlín que resultaba extremadamente peligroso para las personas con conciencia propia, con voz y que sobretodo, resultaba extremadamente peligroso para las personas que tenían coraje, coraje de no esconderse, coraje de luchar, coraje a negarse ante una falsa salvación impuesta por los contrarios al carácter y bienestar europeo.
 No contentos con este asesinato terrorista los comunistas quisieron, haciendo honor a su falta de moral, reventar el propio funeral de Horst Wessel, llegando incluso a intentar apoderarse del féretro del mártir. Como en innumerables ocasiones y con más entrega aún, las tropas de asalto, todos los camaradas y simpatizantes del partido presentes hicieron retroceder al terrorismo rojo, mostrando su convicción de implantar verdadera justicia en una época gobernada por el caos. Los cabecillas de este vil complot fueron ejecutados tras un segundo juicio sin estar amparados ya por la impunidad de la que gozaron durante la Republica de Weimar.

Por todo ello y por la memoria de los caídos por Europa:

¡Horst Wessel Presente!